domingo, 19 de abril de 2009

Sácale Partido A La Crisis

por Ana Zabaleta
Aprende en este artículo como salir exitosa en la crisis.

Lo primero y ante todo, siempre actitud positiva. Tal vez pienses que lo de la actitud positiva pueda ser una tontería o ser una expresión muy manoseada. El estar bien te motiva a crear las mejores ideas, y sacar lo mejor de ti. La actitud positiva sirve para todo, incluso te ayuda a recuperarte en un postoperatorio, ya que produce endorfinas y aumenta las defensas. Imagínate la gran utilidad que tiene, es como si produjeses vitaminas.

La palabra crisis en chino está designada por símbolo del Wei Ji que significa peligro y oportunidad.

Afronta la crisis como un desafío. Mira esta nueva situación desde la perspectiva de la transformación de estos momentos difíciles en una oportunidad de renovación y refuerzo de tu negocio. Esta es la etapa de agudizar el ingenio y desarrollar tu creatividad para transformar la crisis en una bendición. Una oportunidad para que veas que los malos acontecimientos traen cosas buenas por las que valió la pena el mal primero.

Pregúntate, en tu situación actual ¿cómo puedes aprovechar la crisis para progresar en lo que haces? ¿Cómo puedes enfocar tus productos o servicios para una clientela que está pasando por un bache económico? ¿Qué valor añadido puedes dar? ¿Qué puedes hacer para que este tiempo se transforme en productivo?

Desarrolla tu creatividad, adáptate a las nuevas circunstancias y haz un esfuerzo en sentarte a generar nuevas ideas para hacer crecer tu negocio en esta época en la que la recesión nos aprieta.
Comienza planteándote las preguntas que te propuse en el párrafo anterior.

Un ejemplo de creatividad en la crisis:
Una conocida marca de automóviles ha sacado una promoción en la que por la compra de un coche te regalan un seguro de desempleo (esa es una gran idea para que la gente se anime a comprar).

domingo, 15 de marzo de 2009

Cómo Parecer Más Delgado Usando Tu Ropa

por Carie Mercier Lafond
Los hombres también se preocupan por su aspecto y tienen que cuidar su imagen tanto en su faceta personal como profesional. Hacer ejercicio y cuidar la alimentación es importante para mejorar el aspecto físico pero mientras conseguimos los resultados que deseamos podemos utilizar el poder de la ropa para dar la impresión de tener un físico esbelto.
Compartiré con vosotros cuatro trucos para parecer más delgado en pocos minutos:
Utiliza los tonos oscuros
Cuando te vistes con tonos oscuros, pareces más delgado que cuando usas colores llamativos, pasteles o brillantes. Si escoges colores como el negro, el gris marengo, el marrón chocolate, verde oliva o azul marino en tu ropa para ir a trabajar o para tu tiempo libre consigues un aspecto más estilizado.
Estos colores oscuros son excelentes para formar la mayor parte de tu guardarropa y son una buena inversión, luego puedes escoger otras prendas con más color como camisas, corbatas y suéters para darle más vida al conjunto.
El poder del traje
Los trajes, chaquetas y abrigos de sport combinados con pantalones nos permiten disimular algunos kilos que tengamos de más. Además conseguiremos un aspecto más profesional. Cuando llevamos prendas como camisetas o polos es más difícil esconder la barriguita porque se crean arrugas precisamente en esa zona. Con una camisa de manga larga parecerás más delgado.
Las líneas verticales
A nuestros clientes masculinos que desean parecer más altos y delgados les enseñamos el arte de vestir usando las líneas verticales en la ropa. Una camisa de sport o de vestir con rayas verticales por todo el cuerpo no solo tiene estilo sino que disimula la grasa acumulada en la zona abdominal, la más problemática en el caso de los hombres.
En el caso de los hombres de mayor edad, una opción interesante es usar pantalones con raya a lo largo de toda la pierna. Ese detalle también consigue que parezcas más alto y delgado.
Tono sobre Tono
Vestir de un solo color de la cabeza a los pies es otra técnica que utilizamos los asesores de imagen. Por ejemplo, podríamos llevar una camisa azul combinada con un suéter con cuello de pico azul oscuro y combinados con un pantalón del mismo tono. Así conseguiremos que el hombre parezca más alto ya que el ojo se desplaza de arriba a abajo continuamente sin que haya ninguna ruptura.
Espero que disfrutes utilizando estos trucos al vestir y consigas una imagen más atractiva y de acuerdo a tu personalidad.

viernes, 27 de febrero de 2009

¡Caminar Rápido Para Bajar De Peso!


por Joel González


Caminar rápido equivale a un buen ejercicio para bajar de peso, además esta sanando depresión y estrés al mismo tiempo, lo mejor es que no tiene costo, es divertido y refrescante.


A medida que vayas aprendiendo la técnica correcta, ir más rápido y más lejos, perderás peso y te sentirás mucho mejor. Estudios recientes muestran que personas obesas que caminaron de 30 a 60 minutos al día perdieron peso, incluso sin haber cambiado su estilo de vida.


Investigadores de la escuela de medicina de la Universidad de Massachussets en Estados Unidos encontraron que las personas que caminaban rápido todos los días, tuvieron 25% menos resfriados comparados con aquellas personas que son sedentarias. Lo mejor de todo es que esto te hace sentir mejor, las personas que sufren de depresión y estrés que practicaron caminar rápido 3 o cuatro veces por semana por 30 minutos, se sintieron mucho mejor después de un par de semanas.


¿Qué tanto caminar? ¿con qué frecuencia? Expertos en salud recomiendan que debemos caminar 10,000 pasos por día (aprox. 6.5 Km. dependiendo del paso que tenga) para mantenernos saludables. Muchos de nosotros estamos haciendo 5,000 pasos por día, para perder peso necesitas hacer al menos 15,000 pasos.


Ya que hay diferentes niveles de condición, es difícil poner un plan como base para todos, pero el siguiente puede ser considerado como el normal:


Principiante:

*Lunes-sábado: caminar 15 minutos a velocidad moderada

*Domingo: caminar lento por 30 minutos


Intermedio:

*Lunes: descanso

*Martes a viernes: Caminar 30 minutos a velocidad moderada

*Sábado: caminar rápido por 30 minutos

*Domingo: Caminar de 45 a 60 minutos a velocidad moderada


Avanzado:

*Lunes: descanso

*Martes a viernes: Caminar de 45 a 60 minutos a velocidad moderada

*Sábado: Caminar 45-60 minutos a un ritmo rápido

*Domingo: Caminar 60 minutos a velocidad moderada


Después de algunas semanas sabrá cual es el que mejor le acomoda. Una manera muy popular es con polos, son como los polos que se usan al esquiar, estudios demuestran que aquellos que usan polos queman alrededor de 20% más calorías en la misma distancia que aquellos que caminaron sin polos.


Camine para sentirse mejor, su cuerpo se lo agradecerá.


Si desea sugerir un tema de salud o belleza en el que este interesado escríbame: temas@consultant.com

sigamos creciendo en salud.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Cómo Afrontar El Estrés

por Juan José Pérez
Cada organismo reacciona de distinta manera al ser sometido a estrés, pero en la mayoría de los casos se presenta un patrón reconocible. ¿Cómo reacciona su cuerpo ante situaciones estresantes? Saber la respuesta nos permitirá combatirlo eficientemente. Éstas son algunas de las reacciones más comunes...

• Cansancio constante.
• Palpitaciones
• Dificultad para conciliar el sueño por las noches.
• Dificultad para despertar por las mañanas.
• Frecuentes resfriados.
• Cambios de humor repentinos.
• Frecuentes dolores de cabeza
• Dificultad para recordar asuntos importantes.
• Dolor de espalda.
• Tensión muscular.

El estrés no siempre es malo pues un poco puede ayudarnos a completar nuestras tareas del día. Las señales comunes del estrés son: nuestro corazón empieza a palpitar con mayor fuerza, entramos en estado de alerta poniéndonos más atentos y comenzamos a transpirar. Al lidiar con éstas reacciones comunes nuestro cuerpo debe hacer ciertos cambios, adaptarse; entonces otras funciones entran en suspensión, tales como: la digestión, el deseo sexual y la circulación de la sangre. Éstas reacciones no son dañinas en períodos cortos pero, ¿qué pasa si sometemos a nuestro cuerpo a estrés continuo? Sin duda, terminaremos exhaustos.
Estrategias útiles.

1. Alimentación. La buena alimentación puede reducir de manera considerable los niveles de estrés. Incluya en su dieta pescado graso, rico en ácidos grasos omega-3, como el atún, la macarela, el salmón y el arenque. Comer acompañado produce grandes beneficios. La charla en la mesa hará que estemos más tranquilos y que comamos un poco más despacio. La buena compañia es relajante.

2. Hacer ejercicio. Hacer ejercicio por períodos regulares (mínimo 30 minutos tres veces por semana) propicia la relajación y fortalece también nuestro sistema inmunológico. No es necesario que nos transformemos en deportistas de alto rendimiento para sentir los beneficios de la actividad física. Los ejercicios de baja intensidad como caminar o andar en bicicleta brindan una sensación de bienestar que nuestro cuerpo agradecerá.

Precaución.- Me gustaría incluir aquí una breve nota con referencia a lo que le paso a un primo mio. Sucede que a él le recomendaron que hiciera ejercicio como una forma de relajar su cuerpo y mente, así que inmediatamente se afilió a un gimnasio que le gusto mucho, pero el problema estaba en que para llegar allá tenía que atravesar la ciudad, de modo que cuando iba de camino circulando por avenidas atestadas de autos, elevaba su nivel de tensión y estrés...resultaba contraproducente. El punto es: Si vives estrés profundo durante el día y llegar a una relajante clase de yoga o pilates te causa más estrés, ¿qué caso tiene? Sería mejor buscar otras alternativas, ¿no? Tal vez podríamos hacer ejercicio cerca de nuestro empleo o de nuestra casa incluso o en nuestro propio hogar.

3. Consiéntase. ¿Qué tal una sesión de masaje shiatsu? Este tipo de masaje, asi como la aromaterapia y la reflexología ayudan a disminuir el estrés y aumentan nuestra energía. Los aceites esenciales de lavanda y de rosa relajan; y los de romero y geranio son antidepresivos.

4. Aparte 20 minutos para usted. Dedique al menos veinte minutos cada día para relajarse. Lo que haga en esos veinte minutos depende mucho del tipo de actividad que usted lleva a cabo durante el día. Si su trabajo es físico, entonces le relajará leer un libro, escuchar música o recostarse y meditar. Pero si durante el día su actividad principal es del tipo intelectual, lo que le ayudará a relajarse más será dar un paseo a pie o regar el jardín, etc.

Como última recomendación, cuando se tiene estrés es bueno moderar nuestro consumo de cafeína, alcohol, chocolate y bebidas de cola. La cafeína aumenta los síntomas del estrés y absorbe ciertos nutrimentos esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

domingo, 1 de febrero de 2009

Cinco Consejos Para Lidiar Con La Crítica


Por Juan José Pérez
Fotografía: perez-jasso

¿Puede usted recordar cuándo fue la última vez que alguien le señaló una falta?


No cabe duda de que eso nos pasa a todos en algún momento de la vida. Si bien es cierto que mucha de la crítica que se recibe proviene de personas mal intencionadas a nuestro alrededor, también debemos admitir que en ocaciones la crítica procede de personas que se preocupan por nuestro bienestar. Un esposo pudiera señarle a su esposa que a la comida le falta sal, una esposa pudiera comentarle a su marido que esa corbata no combina con el traje que eligió, un amigo pudiera expresarnos duramente que nos estamos descuidando y perdiendo la línea, etc. Pudiera ser también que la crítica venga en forma de disciplina, con la finalidad de mejorar en algún aspecto de nuestro desempeño en general; "trate de llegar más temprano el día de mañana", "estás oyendo esa música demasiado fuerte", etc.


Ahora la pregunta es, ¿cómo reaccionó la última vez que se enfrentó a una crítica? ¿La aceptó con gusto, o se enojó y hasta le dijo a la persona que dejara de meterse en lo que no le importa? Si usted es de las personas que se enfadan no es de extrañar por que infinidad de personas reaccionan igual que usted pero, ¿qué tan sano es reaccionar así? ¿Podemos aprender a aceptar la crítica sin que nos duela tanto, y verla en su justa medida? Analizemos juntos cinco maneras de hacerla más aceptable.


Controle a su peor crítico. Este es el primer y más importante punto en el cuál trabajar. ¿Es usted demasiado exigente consigo mismo? ¿Perfeccionista? ¿Está siempre pensando en sus puntos "débiles"? Si somos personas plagadas de autocrítica siempre nos afectará en gran manera el que otros nos saquen nuestras faltas. Aunque nos señalen lo bueno que hacemos y solo censuren un punto pequeño en nuestro desempeño, siempre nos fijaremos en eso, nos centraremos en lo que hicimos mal y hasta lo exageraremos. Por lo tanto, seamos equilibrados y razonables cuando nos evaluemos. Admitamos que no somos perfectos y que estamos siempre en un proceso de aprendizaje.


Acepte la crítica razonable con gusto. ¿Le parecería extraño que algunas personas deseen que les señalen sus faltas y hasta lo pidan? Pues bien, los líderes sagaces saben muy bien que a veces se van a equivocar. Es por esa razón que ellos quieren oír opiniones contrarias, para así cometer menos equivocaciones y poder corregir los errores pasados a la brevedad posible.


¿Alguna vez le han dicho que trae el cuello de su camisa levantado? Cuando nos sucede sin duda consideramos ese comentario como una ayuda y no como una amenaza. Bien, pues eso mismo pasa en el campo de la crítica bien intencionada. Otros pueden ver aspectos de nuestra apariencia o personalidad que a nosotros nos pasan inadvertidos. Por lo tanto, acepte la crítica con gusto, como una oportunidad de aprender algo. En lugar de sentirse herido, trate de transformarla en una experiencia fortalecedora.


Pida detalles. "¡No me gusta su actitud!" ¿Le gustaría que alguien le dijera eso? Claro que no, por que ese tipo de comentarios hieren. Sin embargo, muchas veces nuestros críticos carecen de tacto y hablan duramente. Si ese fuera el caso, lo mejor que puede usted hacer es pedir que la otra persona sea más específica. Cuando alguien critica por lo general tiende a generalizar. Si usted pide detalles le permitirá averiguar exactamente cuáles son las objeciones de la persona que tiene enfrente. Se trata de plantear preguntas para saber quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo.


Veámos un ejemplo. Alguien le dice que no le gusta su actitud. Entonces usted pudiera contestar preguntando: "¿A qué actitud en particular se refiere?" Ahora supongamos que la otra persona no nos especifica nada en su respuesta. Pudieramos preguntar ahora: "¿Por qué le resulta molesta?" y "¿Podría usted darme un ejemplo de cuándo hice eso?" Eso sí, aclaremos que el uso de estas preguntas es para lograr una mejor comunicación, más no para molestar, desafiar, o para iniciar una discución inútil. Usar estas preguntas debidamente ayudará a ambas partes a concentrarse en los detalles específicos; y al que está recibiendo la crítica le proporcionará elementos necesarios para evaluar si la crítica es válida o si la otra parte esta exagerando.


Céntrese en lo que se le dice, no en cómo se le dice. ¿Le han criticado con dureza? Quizás la persona que nos criticó duramente sea un tanto insensible, más no por eso rechace su observación...mejor céntrese en qué le dijo y no se prive de la oportunidad de mejorar. A veces nos enfada el hecho de que la persona que nos señala una falta es alguien que no nos cae nada bien. Cierto, no es fácil ni agradable pasar por esa situación. No siempre son las personas que mejor nos caen quienes nos señalan nuestras equivocaciones pero podemos beneficiarnos de ello.


Prevenga la severidad. Es un hecho que usted, como cualquier otra persona tiene cierta medida de control sobre la frecuencia y la severidad con que le hacen notar un error. Esto es particularmente cierto en el caso de la crítica constructiva procedente de personas que están en puestos de autoridad. Me refiero a que usted puede evitar recibir una corrección severa si responde prontamente a una crítica suave. Por ejemplo, un compañero de trabajo pudiera señalarle que esta llegando tarde al empleo. Ese es el momento para actuar con la finalidad de corregir el problema. Corrija ese hábito antes de que su jefe inmediato le hable del asunto. Sea puntual antes de que su superior tome medidas drásticas.


Hoy en día por más que nos empeñemos no estaremos libres de ser criticados, pues es algo que forma parte de la naturaleza humana. Tampoco podremos controlar la forma en que los demás señalen nuestras faltas, pero lo que sí está en nuestras manos es cómo vamos a reaccionar cuando eso pase. Si honradamente descubrimos que la crítica no tiene fundamento, dejémoslo pasar. No nos martiricemos, pues nunca daremos gusto a todos; pero si lo que nos han dicho es cierto, si hemos cometido un error, veamos el asunto como una oportunidad de mejorar.

lunes, 26 de enero de 2009

Cuidados de un Enfermo en Casa

Por Juan José Pérez
Cualquier enfermedad contraida debilita a nuestro organismo. Para que una persona enferma recupere sus fuerzas y sane más pronto se requiere de atenciones especiales.

Por supuesto, acudir al médico y tomar los medicamentos prescritos es escencial para una recuperación más rápida, pero la atención que se dispense al paciente en casa es muy importante tambíén.

A continuación veremos cuatro recomendaciones que son la base para cuidar apropiadamente a un enfermo y que aceleran su recuperación.

Comodidad. Es muy importante que nuestro enfermo repose en un lugar tranquilo y cómodo, donde haya luz y ventilación suficientes. Si hace frío tápelo con una frazada o una sábana; si por el contrario, hace calor o el enfermo tiene calentura, destápelo entonces.

Líquidos. ¿Recuerda cuando se enfermaba y sus padres le daban refresco de manzana? Bien, en casi todos los casos de enfermedad, sobre todo cuando hay diarrea o calentura, el enfermo debe tomar muchos líquidos. Por lo tanto, asegúrese de que tome suficiente agua, té, jugos, caldos o por lo menos refresco (en algunos lugares del planeta el refresco está en mejores condiciones sanitarias que el agua simple).

Aseo personal. Es de vital importancia que una persona enferma se mantenga limpia. Procure darle un baño todos los días y también mantenga limpia su ropa, sábanas y cobijas. ¿Y si el paciente no puede salir de la cama por que está grave? En ese caso convendrá lavarlo con un trapo húmedo o con una esponja usando agua tibia.

Alimentación. Si el enfermo quiere comer, déjelo que lo haga. A menos que el médico indique lo contrario, la mayoría de las enfermedades comunes no requieren una dieta especial. Eso sí, además de líquidos procure darle alimentos n u t r i t i v o s como: verduras, frutas, leche, pollo, avena, frijol, queso, trigo, etc. Si el enfermo tiene dificultad para comer, puede darle sus alimentos en forma de puré, jugos o caldo.

Importante. Es muy importante seguir las indicaciones de su médico pues algunas enfermedades como úlceras, agruras, diabetes o apendicitis requieren de una dieta especial.

miércoles, 7 de enero de 2009

Asumamos nuestra responsabilidad en la vida

Escrito por Vicky Meyer

En esta oportunidad, quería compartir con ustedes un ejercicio muy bueno, en lo que respecta a la superación personal. El mejor momento para realizarlo, es cuando usted se encuentra preocupado por algo que le esta sucediendo.

A continuación les explico el ejercicio:

* Tenga en cuenta lo que le esta preocupando y a partir de allí, recuerde las cosas que le han sucedido con anterioridad. Tenga en cuenta, que los sucesos deben estar relacionados con lo que le preocupa.

* Ahora, trate de establecer la “relación de causalidad” entre estos hechos. Intente ver que oportunidades han generado estos sucesos para que se produzca lo que a usted le preocupa.

* Medite al respecto. ¿Cuál fue su responsabilidad? ¿Esta dispuesto/a a hacerse cargo de ella?

La idea de este ejercicio, es poder salirnos de ese circulo vicioso de “echarle las culpas a los demás” por lo que nos sucede. Es cierto, que muchas veces, otros tienen que ver con nuestra vida y decisiones, pero al menos, como mínimo un 50% nos corresponde a nosotros (o más), pero en vez de hacernos cargo de nuestra vida, de nuestras decisiones, preferimos darles ese poder a otros.

Cada uno, es responsable de su vida y de crear para ella lo que uno desea. Pero para ello, hay que trabajar.
Este ejercicio, puede considerarse como el primer paso para salir adelante. Si podemos darnos cuenta del problema, podemos solucionarlo.